Auxiliadora Coronada

‘Reina de la Trinidad Coronada’, una obra de Maika Galán del Toro

‘Reina de la Trinidad Coronada’, una obra de Maika Galán del Toro

  • Maika Galán del Toro confiesa que, al contemplar la obra terminada, siente que ya no le pertenece del todo, porque “este cartel ya es de todos: de su barrio, de sus devotos y de cada persona que, al mirarlo, encuentre en él un motivo para acercarse a María”

  • “En esta obra, María ocupa el corazón del misterio, no como fin en sí misma, sino como camino hacia Dios”

Este 19 de abril, tras la Eucaristía dominical de la Comunidad Educativa, fue presentado el cartel anunciador del mes de mayo de 2026, una obra realizada por la artista Maika Galán del Toro bajo el título “Reina de la Trinidad Coronada”.

Ejecutado con técnica mixta, combinando acrílico y óleo sobre lienzo, el cartel nace con la intención de unir “la viveza del color con la profundidad y la calidez de la tradición pictórica”. Según explica la propia artista, la obra no pretende representar únicamente una escena devocional, sino también un misterio de fe: “He querido reflejar el amor de Dios que se derrama sobre María y, a través de Ella, sobre todos nosotros”.

En el centro de la composición aparece María Auxiliadora, serena, humilde y con la mirada recogida. Tras Ella, su Hijo, representado como Niño, protagoniza uno de los gestos más significativos de la obra: es Él quien la corona. Para Maika Galán del Toro, este detalle “no es casual, sino profundamente simbólico”, ya que expresa tanto la íntima relación entre Madre e Hijo como el reconocimiento divino a quien fue instrumento de salvación.

“María es Reina porque es Madre, y su grandeza nace de su entrega total a la voluntad de Dios”

La artista subraya además que este gesto encierra una idea fundamental: “María es Reina porque es Madre, y su grandeza nace de su entrega total a la voluntad de Dios”.

Sobre ambos, el Espíritu Santo, representado en forma de paloma, irradia una luz que envuelve toda la escena. Esa luz no solo ilumina, sino que también unifica la composición, remitiendo directamente al misterio de la Santísima Trinidad. Este mismo significado se ve reforzado por la presencia del triángulo con el Nombre sagrado, un elemento que, en palabras de la autora, recuerda que “todo en esta escena nace de Dios y vuelve a Él”.

Otra de las motivaciones que ha llevado a la artista a contemplar a María en este misterio trinitario, coronado por la acción y la presencia del Espíritu Santo, es la especial coincidencia litúrgica de este año, en el que la solemnidad de María Auxiliadora se celebra el mismo día que el Domingo de Pentecostés. Esta circunstancia otorga a la obra una profundidad aún mayor, al subrayar la presencia del Espíritu como luz, plenitud y vínculo de amor en la escena representada.

El círculo de estrellas que rodea a la Virgen acentúa su carácter celestial, evocando tanto a la mujer del Apocalipsis como a la Reina que guía y protege a su pueblo. En este sentido, la artista señala que las estrellas “no son solo ornamento, sino camino, referencia y esperanza para el pueblo que la invoca”.

“Tres Personas y un solo Dios, presentes en un mismo instante de amor y de gloria”

El uso del color desempeña también un papel esencial en la obra. Los tonos dorados hablan de divinidad y realeza; los azules y celestes elevan la mirada hacia lo espiritual; mientras que los matices rosados aportan humanidad, cercanía y dulzura. Todo ello contribuye a una composición atravesada por un profundo mensaje trinitario: el Padre, representado en el Nombre divino; el Hijo, que corona a su Madre; y el Espíritu Santo, que desciende en forma de paloma. “Tres Personas y un solo Dios, presentes en un mismo instante de amor y de gloria”, resume la artista.

En esta obra, María ocupa el corazón del misterio, no como fin en sí misma, sino como camino hacia Dios. Así lo expresa Maika Galán del Toro al afirmar que la Virgen “no sustituye a Dios, sino que nos conduce a Él. Es la llena de gracia, la elegida, la Auxiliadora que intercede y acompaña”.

La autora reconoce también la dimensión profundamente personal y espiritual que ha tenido la realización de este cartel. “Pintarlo ha sido mucho más que crear una obra; ha sido un acto de fe y de entrega a la Santísima Virgen”, explica. Cada pincelada, añade, ha estado marcada por la emoción, las vivencias personales y el vínculo especial que siente con María Auxiliadora.

“Un camino íntimo, de silencio y reflexión, en el que el arte se ha convertido en oración”

Durante todo el proceso creativo, la artista no solo ha buscado representar una imagen, sino también transmitir lo que la Virgen significa para su pueblo: “consuelo, auxilio y esperanza”. Por ello, define este trabajo como “un camino íntimo, de silencio y reflexión, en el que el arte se ha convertido en oración”.

Finalmente, Maika Galán del Toro confiesa que, al contemplar la obra terminada, siente que ya no le pertenece del todo, porque “este cartel ya es de todos: de su barrio, de sus devotos y de cada persona que, al mirarlo, encuentre en él un motivo para acercarse a María”.

Más allá de anunciar las fiestas del mes de mayo, el cartel nace con una vocación claramente evangelizadora. “No pretende solo anunciar unas fiestas; pretende invitar”, afirma la artista. Invitar a mirar al cielo, a dejarse envolver por la luz de la Trinidad y a comprender que María Auxiliadora no es solo una imagen, sino una presencia viva en medio de su barrio, de su gente y de Sevilla.