La Virgen María está presente en la vivencia de la fe, en la devoción, en el sentimiento, en el arte, en el latido del corazón de Sevilla, y por eso con razón nuestra tierra se denomina la «tierra de María Santísima».
La Virgen María está presente en la vivencia de la fe, en la devoción, en el sentimiento, en el arte, en el latido del corazón de Sevilla, y por eso con razón nuestra tierra se denomina la «tierra de María Santísima».