Auxiliadora Coronada

Sevilla dedica una nueva calle a Pedro Ricaldone, origen de la devoción a María Auxiliadora en la ciudad

pedro ricaldone

Sevilla dedica una nueva calle a Pedro Ricaldone, origen de la devoción a María Auxiliadora en la ciudad

  • El Ayuntamiento de Sevilla aprueba, a iniciativa de la Casa Salesiana de la Santísima Trinidad, esta nominación en reconocimiento a una figura clave en la historia de la presencia salesiana en la ciudad y en la transmisión de la devoción a María Auxiliadora, la educación y el servicio a la juventud sevillana

  • El presidente de la Archicofradía destaca que “Sevilla hace justicia a una vida entregada a los jóvenes, a la educación y a María Auxiliadora”, subrayando que esta decisión mantiene vivo el recuerdo agradecido de quienes han sembrado fe, esperanza y formación en generaciones de sevillanos

  • El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha trasladado su enhorabuena por el reconocimiento a Pedro Ricaldone, “origen de la obra salesiana en la ciudad y apóstol de María Auxiliadora”, y ha recordado su vínculo personal con la devoción salesiana, subrayando que “hablar de María Auxiliadora es hablar de mi infancia y de mis años cerca de su manto”.

La Archicofradía de María Auxiliadora Coronada expresa su profunda satisfacción tras la aprobación por parte del Ayuntamiento de Sevilla de la nominación de una nueva calle en la ciudad que llevará el nombre de Pedro Ricaldone, una iniciativa impulsada por la Casa Salesiana de la Santísima Trinidad que supone un reconocimiento público a la trayectoria, el compromiso y la huella de una figura estrechamente vinculada a la historia de la Familia Salesiana en Sevilla y a la devoción a María Auxiliadora. La Archicofradía vive con profundo orgullo y una sincera emoción al ver cómo Sevilla reconoce a quienes han dedicado su vida al servicio de la Iglesia, de la educación y de los más necesitados, encarnando los valores del carisma salesiano.

El presidente de la Archicofradía de María Auxiliadora Coronada, Manuel López Luna, ha querido destacar el alcance de esta decisión, subrayando que “Sevilla hace justicia con un hombre que entregó su vida a los jóvenes, a la educación y a la fe, dejando una huella imborrable en nuestra ciudad y en nuestra Archicofradía”. Asimismo, ha añadido que “agradecemos especialmente a la Casa Salesiana de la Santísima Trinidad el impulso de esta iniciativa, que nace del cariño y del reconocimiento sincero a uno de los grandes referentes de nuestra historia en Sevilla”.

López Luna ha querido expresar también “nuestro sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Sevilla por la sensibilidad y el respeto que ha demostrado hacia la historia y la labor de la Familia Salesiana en la ciudad, así como hacia la devoción a María Auxiliadora, tan profundamente arraigada en tantos barrios sevillanos”.

“Sevilla reconoce a uno de los grandes impulsores de la obra salesiana en la ciudad”

Por su parte, el director de la Casa Salesiana de la Santísima Trinidad y director espiritual de la Archicofradía, Miguel Canino, ha expresado que esta nominación es “sin duda un motivo de agradecimiento, en primer lugar, al Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla por este reconocimiento a Don Pedro Ricaldone”, al que ha definido como “uno de los grandes personajes de nuestra historia y el impulsor de la obra salesiana en la Trinidad y en toda Sevilla”.

Canino ha recordado la dimensión histórica y humana de Ricaldone, destacando que llegó a Sevilla siendo aún muy joven, sin haber recibido todavía la ordenación sacerdotal, y que desde la comunidad salesiana de Utrera comenzó a trabajar junto a otros salesianos en la transformación del barrio de la Trinidad, dedicándose especialmente a los jóvenes más vulnerables de la época.

Asimismo, ha subrayado que su trayectoria dentro de la Congregación Salesiana le llevó a desempeñar distintas responsabilidades hasta llegar a ser Rector Mayor, sucesor de Don Bosco, y que en los últimos años de su vida “era recordado como ‘el sevillano’, porque Sevilla marcó profundamente a Pedro Ricaldone y Pedro Ricaldone marcó para siempre a Sevilla”.

Por todo ello, ha afirmado que esta nominación “es un momento de gran alegría para toda la Familia Salesiana y también para toda Sevilla, porque supone el reconocimiento a una figura fundamental del mundo educativo, de la Iglesia y de la presencia salesiana en la ciudad”.

Pedro Ricaldone, origen de la obra salesiana en Sevilla y apóstol de María Auxiliadora

Pedro Ricaldone, sacerdote salesiano y cuarto sucesor de Don Bosco, fue una de las figuras clave en el nacimiento de la presencia salesiana en Sevilla y en la implantación de la devoción a María Auxiliadora en la ciudad. Enviado desde la Casa Madre de Utrera junto a Francisco Atzeni, llegó a Sevilla en 1892 para fundar el Oratorio Festivo de la Trinidad en un barrio marcado por la pobreza, el analfabetismo y la falta de oportunidades para la juventud.

Desde el primer momento, su misión estuvo profundamente confiada a la intercesión de Jesús, de Don Bosco y, de manera especial, de María Auxiliadora. Las crónicas recogen cómo, antes de comenzar su labor, los salesianos acudieron a la iglesia para encomendar la obra a la Virgen. Aquella misma tarde, tras colocar un retrato de Don Bosco y repartir estampas y medallas de María Auxiliadora, comenzaron a llegar los primeros niños. En pocos minutos, los que eran cinco se convirtieron en más de treinta, iniciándose así una obra que transformaría para siempre el barrio y la ciudad.

Ricaldone vivió con una profunda convicción de que la obra salesiana en Sevilla era obra directa de María Auxiliadora. Él mismo expresaba con firmeza: “¿Quién será capaz de alejar a María Auxiliadora de este lugar del que ha tomado posesión? Si no arrojan a la Madre, no echarán tampoco a sus hijos”. Bajo esta certeza, el Oratorio creció rápidamente, dando paso a talleres, escuelas, formación humana y profesional, y una vida cristiana que devolvió la esperanza a centenares de jóvenes.

La llegada en 1895 de la imagen de María Auxiliadora consolidó esa devoción que, desde entonces, se convertiría en una de las más vivas de Sevilla. Ricaldone, profundamente enamorado de Don Bosco y de su Madre Auxiliadora, dejó una huella imborrable en la ciudad, siendo recordado como un auténtico apóstol de la Virgen y un sembrador de fe, educación y esperanza.

El alcalde de Sevilla destaca el arraigo de María Auxiliadora en la ciudad y felicita a toda la Familia Salesiana

Por su parte, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha querido sumarse a este reconocimiento con un mensaje cargado de emoción y cercanía, recordando su vínculo personal con la devoción a María Auxiliadora y con la Casa Salesiana de la Trinidad.

“Aunque en estas líneas sea el alcalde de Sevilla, con todo el honor del mundo, el que os habla, es un antiguo vecino de María Auxiliadora, el que quiere dirigiros unas palabras desde el corazón y desde el cariño que os profeso”, ha expresado, trasladando su enhorabuena por este reconocimiento a Pedro Ricaldone, “origen de la obra salesiana en Sevilla y apóstol de María Auxiliadora”.

El alcalde ha recordado su infancia y juventud en las inmediaciones de la Basílica, subrayando que “hablar de María Auxiliadora es hacerlo de mi infancia y de mis años cerca de su manto”, evocando su residencia en el número 16 de la calle José Laguillo, a pocos metros del templo que hoy es “foco de rezos diarios y casa de un centro educativo de referencia en toda la ciudad”.

En sus palabras, ha puesto en valor el profundo arraigo devocional de María Auxiliadora en Sevilla, destacando que “bajo estas paredes se cuida y se mima a una madre, un referente devocional de toda la ciudad que cada mes de mayo eclosiona en fervores y que llena a toda Sevilla de celeste y rosa”, con barrios como Triana, el Polígono Sur, Su Eminencia, Nervión, San Vicente o la Carretera Carmona como referentes de este amor nacido del impulso de Don Bosco.

Finalmente, como alcalde y antiguo vecino de la collación, José Luis Sanz ha trasladado su felicitación a toda la Familia Salesiana y a quienes mantienen viva esta devoción en la ciudad: “quiero daros la enhorabuena y enviar un fuerte abrazo a todos los padres, profesores, comunidad educativa, AMPA, miembros de la asociación, consejo de la Archicofradía, Casa Salesiana, querido presidente Manuel, comunidad trinitaria, alumnos, antiguos alumnos, vecinos y devotos”.